PROGRAMAS DE MEDIO AMBIENTE
Salvemos al Berrendo
Estación Berrendo: Durante este periodo, se desmontó la Estación Berrendo, trasladando las torres de observación, la totalidad del cerco y del riego, el centro de visitantes, cabaña de crianza, cochera, taller y toda la infraestructura de manejo.
Estación La Choya:
Se construyó un chute de manejo de malla de 750 m de largo y se acondicionó un nuevo corral para albergar a los machos, reagrupando a las hembras en 3 corrales familiares. Se enterró 30 cm la malla perimetral de los corrales de manejo (2.5 kms) y se instaló el cerco eléctrico para prevenir la entrada de depredadores. En preparación a la traslocación de berrendos al Llano del Berrendo, en Valle de los Cirios, se instalaron los círculos de captura y un embudo de manejo en el corral de machos de La Choya.

Se terminó de ampliar el cerco de contención perimetral al sur y suroeste de La Choya para evitar salidas de berrendos al hábitat por el área del canal, se han instalado cerca de 40 km incluyendo la extensión del cerco hacia el noreste de 2 bombas circundando el sistema de vasos 2ª de Exportadora de Sal. Se operan 10 comederos y bebederos en diversos lugares estratégicos de La Choya, así como sombras hechas de palapa.
Manejo: La Dr. Michelle Miller y Andy Blue, del Grupo Internacional de Berrendo, estuvieron en el proyecto realizando diversos análisis de muestras y emitieron recomendaciones de manejo en torno a la alimentación y la salud del hato.
La alta densidad de coyotes sigue siendo una amenaza para los berrendos traslocados; como medida de seguridad continúa operando el sistema de control y monitoreo de coyotes en una extensión de aproximadamente 7,000 ha.
Se incorporó a un macho seleccionado genéticamente a cada uno de los 3 corrales familiares en La Choya en preparación a las fechas de celo y montas, teniendo como resultado 36 crías con la diversidad genética de fundadores.
En preparación a la época de partos, se acondicionó el corral 4 para “capturar” al mayor número de hembras “silvestres” con la idea de salvaguardar a las crías de los coyotes durante la etapa más vulnerable. Gracias a este esfuerzo sobreviven 80
crías en perfecto estado de salud en este corral, mismas que son atendida
de manera natural por las madres sin necesidad de manejo intensiv
ni intervención médica.